Katamar, una tienda de manualidades muy #astikitline

Fecha: 19/10/2018

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Nos encanta crear. Nos encanta reciclar. Nos encanta reutilizar nuestras propias piezas de madera. Pero en realidad nos encanta todo tipo de manualidades. Hace poco nos sorprendían desde un pequeño y atractivo pueblo costero de Gipuzkoa,  Deba, con la inauguración de una tienda de manualidades. ¿Y qué tiene esto de especial? Sigue leyendo.


Hace seis años nacía la primera de las hijas de Maite Alkorta, una donostiarra afincada en Deba. Le empezó a hacer muñecos y más muñecos de ganchillo. “La gente siempre me decía al principio: ¡pero qué bonitos! Y después ya me empezaron a decir por qué nos los vendía”, recuerda Maite. Y así lo hizo. Más tarde, la gente ya no solo se conformaba con que los vendiese. La gente quería que también Maite les enseñara a hacer ganchillo o punto.


Así es como Maite, gracias a un local que tenían sus padres, decidió restaurarlo y crear una tienda de manualidades, donde vende lanas y sus propias creaciones, tales como jerseys, bolsos, muñecos, gorros o mantas. “Cualquier cosa que nos pidan”, matiza.  Hace un año hizo el proyecto y lo presentó al Ayuntamiento. Y este julio pasado, Katamar -así se llama la tienda- vio la luz. 34 metros cuadrados que se han convertido en su pequeño gran sueño.


Cualquier explicación que se pueda dar nunca va a superar una imagen. Así se encontraba el local. Y así, poco a poco, se fueron transformando las paredes, el techo y el suelo.

Solo faltaba amueblarlo. Y pensó en Astigarraga Kit Line. “Yo os conocí gracias a mi hermana que trabaja en la escuela Bizilore de Azkoitia y también está decorada con los muebles de Astigarraga Kit Line”, explica Maite. Y a partir de aquí, ella misma diseñó lo que quería atendiendo a sus necesidades de almacenaje. Predominan la cajas apilables Home Box forrando las paredes, módulos de la serie Dinamic y las cajas de madera con tapa y sin tapa. ¿Queréis verlos?

“Todo el mundo me pregunta de dónde he sacado todas las cajas de madera de la pared y por el resto de muebles”, asegura Maite. La tienda tiene apenas tres meses de vida y la valoración no puede ser más positiva: “Para ser Deba un pueblo tan pequeño, no esperaba tanto acogimiento. A la gente le ha encantado, es muy diferente a lo que había en Deba. Los inviernos son muy largos y a la gente le gusta tejer mucho”. Asegura que ahora está “tanteando” pero de momento, todos los días hay grupos de seis personas para aprender a tejer.


Y si os ha gustado la decoración inspirada en Astigarraga Kit Line, no podemos dejar de enseñaros lo que hacen en este pequeño gran taller, lleno de imaginación y donde las manos no dejar de crear e imaginar.

Gracias Maite por decorar tu tienda de manualidades Katamar de manera sostenible.